Santi Brito
Marketing digital y tecnología
Más de quince años en marketing digital. Pone la parte técnica: el código de las webs y tiendas, los servidores, la medición y las automatizaciones hasta el CRM.
Blackline junta dos oficios: el de quien fabrica y vende producto propio, y el de quien monta la tecnología y la medición que hay detrás de cada venta. Casi todo lo que hace falta para que un negocio venda más está dentro de esas dos manos.
Marketing digital y tecnología
Más de quince años en marketing digital. Pone la parte técnica: el código de las webs y tiendas, los servidores, la medición y las automatizaciones hasta el CRM.
Marca, contenido y oficio
Más de diecisiete años como artista plástica y artesana, vendiendo producto propio. Desde hace más de cinco lleva la marca, el contenido y las redes de otras marcas del sector.
Google no la concede a quien la pide: comprueba a diario tres cosas y retira la insignia el día que deja de cumplirse alguna.
Los tres requisitos son de Google, no nuestros, y el perfil es público: se comprueba sin creernos. Google publica la empresa como Black Line Marketing.
Lo técnico no se subcontrata. Es la razón por la que la web, la medición, las integraciones y las campañas encajan entre sí en vez de pelearse.
Quien diagnostica el proyecto es quien luego toca la web, la medición y las campañas. No hay traspaso a nadie después de firmar.
Antes de invertir un euro en captación hay que saber de dónde viene cada lead y cada venta. Sin eso, cualquier decisión de inversión es una apuesta.
Si un canal no rinde, lo decimos antes de que se le sigan poniendo euros encima. Es la parte del trabajo que nadie contrata y todo el mundo agradece.
Media hora, sin costo. Miramos qué hay montado, qué se está midiendo y qué dice el dato. Si no hay nada que arreglar, se dice.